La industria manufacturera está cerrando un 2025 marcado por una aceleración tecnológica sin precedentes. Las plantas han avanzado en digitalización, automatización y sostenibilidad mientras intentan adaptarse a un contexto global cada vez más exigente. Sin embargo, el verdadero reto no ha sido adoptar tecnología, sino convertir los datos y las iniciativas de mejora en resultados operativos sostenibles.
Con todo lo aprendido este año, el sector se prepara para un 2026 donde la transformación será aún más profunda. Un año en el que la analítica de datos, la excelencia operacional (OPEX) y las plataformas industriales jugarán un papel clave para pasar de la experimentación a la ejecución.
Este análisis resume lo que ha marcado 2025, qué continuará impulsando la evolución del sector y qué nuevas tendencias comienzan a perfilarse para 2026, con un foco claro en cómo llevarlas a la realidad de planta.
Tendencias que se han consolidado en 2025
Digitalización y fabricación inteligente
2025 ha sido un año clave para la adopción real de tecnologías conectadas: IoT industrial, plataformas de datos unificadas y sistemas avanzados de análisis. Las fábricas han pasado de medir a entender y actuar en base a datos en tiempo real, reduciendo variabilidad y mejorando el control del proceso.
La diferencia la han marcado aquellas organizaciones capaces de integrar datos de múltiples fuentes (producción, calidad, mantenimiento) en una visión común del rendimiento operativo. En este contexto, plataformas de gestión del rendimiento como RTM Pro permiten consolidar información crítica, analizar desviaciones y priorizar acciones de mejora de forma estructurada, sentando las bases para una mejora continua sostenible.
Automatización flexible y robótica colaborativa
La robótica colaborativa se ha generalizado en sectores donde antes parecía inviable. Los AGVs y AMRs se han convertido en activos habituales de logística interna.
La clave de 2025 no ha sido solo automatizar, sino integrar estas tecnologías dentro de procesos bien definidos, alineados con objetivos claros de productividad, calidad y seguridad.
Inteligencia artificial aplicada a operaciones
En 2025 la IA ha dejado de ser piloto para convertirse en parte estable de muchas plantas: predicción de fallos, detección automática de defectos, ajuste dinámico de parámetros o control estadístico de procesos asistido por algoritmos avanzados.
El concepto dominante ha sido claro: anticipar en lugar de reaccionar. Pero el verdadero valor aparece cuando estas capacidades se integran dentro de un sistema de gestión operativa que permita convertir insights en acciones.
Nuevos perfiles y evolución del talento
Las plantas han tenido que adaptar roles y procesos ante un déficit continuado de perfiles técnicos. Crece la necesidad de profesionales capaces de interpretar datos, manejar sistemas conectados y trabajar con herramientas analíticas que apoyen la toma de decisiones diaria.
La tecnología empieza a actuar como un multiplicador del conocimiento operativo, reduciendo la dependencia del expertise individual.

Tendencias que seguirán impulsando la industria en 2026
Mayor resiliencia operativa y foco en ciberseguridad
La interconexión creciente exige reforzar la protección de infraestructuras industriales. En 2026 veremos más inversión en arquitecturas robustas que garanticen continuidad operativa y fiabilidad de los datos, un requisito indispensable para cualquier estrategia basada en analítica avanzada.
Ecosistemas abiertos y plataformas componibles
La tendencia de 2025 continuará su expansión en 2026: adopción de sistemas interoperables que facilitan integrar nuevos equipos, datos o módulos sin proyectos complejos.
Este enfoque permite construir plataformas industriales escalables donde la analítica de datos y la gestión del rendimiento pueden evolucionar sin rehacer la arquitectura cada pocos años.
Avance hacia la hiperautomatización
IA, analítica avanzada y automatización de procesos seguirán convergiendo en 2026 para crear procesos que se optimizan de forma continua. La hiperautomatización no busca eliminar personas, sino liberar tiempo operativo y reducir variabilidad, apoyando la mejora continua basada en datos reales.
Operaciones centradas en las personas
La industria avanza hacia entornos donde el operador trabaja con herramientas más intuitivas: interfaces simplificadas, procesos guiados y soporte inteligente basado en datos. En 2026 se reforzará el enfoque human-in-the-loop, donde la tecnología apoya la toma de decisiones sin sustituir el criterio operativo.

Tendencias emergentes que marcarán el salto hacia 2026
Microfábricas y modelos de producción distribuida
La demanda de flexibilidad y proximidad al cliente hará que en 2026 se explore más este modelo modular y escalable. Para que funcione, será clave disponer de modelos de datos y analítica comunes que permitan gestionar el rendimiento de múltiples instalaciones de forma coherente.
Realidad aumentada y virtual como herramientas operativas
La XR pasará de ser una innovación interesante a una herramienta cotidiana para formación, mantenimiento y estandarización de procesos, acelerando la transferencia de conocimiento y reduciendo errores operativos.
IA autónoma (Agentic AI)
Se está gestando el paso a sistemas capaces de tomar decisiones operativas sin supervisión constante: optimización energética, ajustes automáticos o identificación de causas raíz. En 2026 comenzaremos a ver aplicaciones reales, especialmente cuando estas capacidades se integren en plataformas de análisis y gestión del rendimiento.
Cómo aterrizar estas tendencias en la realidad de planta
Todas estas tendencias convergen en un punto común: la necesidad de convertir datos y tecnología en decisiones operativas eficaces. Para ello, las organizaciones necesitan un enfoque estructurado que conecte analítica, procesos y personas.
La analítica de datos aplicada al rendimiento operativo permite identificar pérdidas, entender sus causas y priorizar acciones con impacto real en OPEX. Plataformas como RTM Pro facilitan esta transición al ofrecer una visión integrada del desempeño, alineada con objetivos de producción, calidad y fiabilidad.
Este enfoque resulta especialmente crítico en fases de (pre)ramp-up y ramp-up, donde la variabilidad es alta y las decisiones tempranas condicionan el rendimiento futuro. Contar con datos fiables, indicadores claros y mecanismos de seguimiento desde las primeras etapas permite acelerar la estabilización, reducir desviaciones y alcanzar el rendimiento objetivo en menos tiempo.
La combinación de analítica avanzada, modelos OPEX y una gestión rigurosa del ramp-up se convierte así en un factor diferencial para nuevas líneas, plantas o lanzamientos industriales.
Conclusión: 2026, del dato a la excelencia operacional
2025 ha marcado un punto de inflexión. La manufactura ya no está experimentando con tecnologías: está ejecutando, escalando y transformando operaciones enteras. En 2026, la ventaja competitiva vendrá de combinar analítica de datos, plataformas industriales y modelos de excelencia operacional para convertir la información en decisiones y resultados sostenibles.
Las empresas que sepan integrar estas tendencias dentro de un enfoque estructurado de OPEX y gestión del rendimiento operativo serán las que lideren el cambio en los próximos años.
En AppliediT acompañamos a las organizaciones industriales en este camino, conectando datos, procesos y personas para transformar la complejidad operativa en resultados medibles y sostenibles desde las primeras fases de ramp-up hasta la operación estable.
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